martes, 17 de julio de 2012

Emociones


"Son tantas ya vividas
son momentos que no olvidaré, 
detalles de una vida, 
historias que aquí conté"
La Derecha 


Últimamente me pasa que cada cosa que leo, oigo o veo me aplica y parece escrita, compuesta y hecha para mi. Todo coincide. Sin embargo, aunque cosas tristes, melancólicas, y a veces animadas han llegado a mi vida, no existe ninguna que después de todo me haga sentir mejor que ésta. 

Y es que durante un tiempo olvidé. Olvidé los motivos. Olvidé los desniveles que puede traer la tristeza. Olvidé que a veces, sólo a veces, desvarío. Olvidé que hay días en los que uno se despierta sintiéndose el humano más fuerte que está parado en este planeta, y se acuesta sintiéndose débil, vulnerable y envideado creyendo que fue el fin de todo: del amor, de la felicidad, de los buenos momentos, porque la vida seguirá eternamente cagándose en todo, todo, todo. Y entra el negativismo. El mañana no existe y revolcarse en el fango se convierte en la cotidianidad más cómoda, porque después de todo, está la costumbre. 

Hasta que un día de repente el panorama cambia. El desayuno para uno empieza a saber más bueno. Y cocinar vuelve a ser un placer. Y dan ganas de recuperar a los amigos, los de siempre, los que un día eliminaste de tu vida. Intentas que te perdonen. Y disfrutas 3 horas de cámara con Argentina o con Croacia, porque aunque a unas cuantas horas de vuelo, ahí siguen. Y vives. Y de vez en cuando lloras, y una que otra vez duele, pero aún así vives. Escupes pedacitos de tierra que te quedaron en la boca. Y la pregunta ya no es ¿por qué a mi? sino ¿y por qué no?. Y lo entiendes. Y amas ya no sólo a uno sino a muchos porque trajeron la grúa; te sacaron del fango. 

Y ya "no disfrazas el llanto". Y ves como "la tristeza parte". Y recuerdas que ya habías comido mierda, aunque la intensidad sea diferente. Y ya habías amado. Y también te habías aburrido de amar. Ya lo habías vivido todo y habías vuelto a ser feliz. Y por más que tratas, no recuerdas esa tristeza. Porque el olvido llega; y los momentos mueren; y las personas mueren. Y las cosas se desvanecen hasta que no queda rastro de ellas. Y los buenos días vuelven. Y así...